Suena el despertador a las 05:30 de la mañana, ya que el avión a Milán salía a las 09:05 y preferíamos salir con tiempo que perder el primer vuelo… De momento empiezo mal el viaje porque me levanto con la uña del dedo gordo del pie clavándoseme en la carne, y pienso “estupendo, todavía no me he pegado la primera caminata y ya estoy lesionao…”, afortunadamente al rato se me olvidó que me dolía (es que yo soy así, tengo dolores psicológicos jaja!
Así que nada, sin desayunar ni ostias, que eso es de cobardes, nos acercamos a la estación de Virgen del Rocío, pues teníamos que coger un cercanías hasta San Bernardo y desde allí ir a la parada de autobús en la Avda de Carlos V, desde donde sale el que te lleva al aeropuerto. A las 06:15 cogemos el primer cercanías y a los pocos minutos estamos en San Bernardo. Tras nuestra primera caminata del viaje con nuestras supermochilas con ruedecillas, que más tarde os presentaré, llegamos a la parada, donde cogemos el bus que nos deja a las 07:15 en el aeropuerto. Nos vamos directos a la cola de facturación bastante acojonados, porque teníamos un miedo del copón a que nos echasen para atrás las mochilas, no por el peso sino por el tamaño, que sobrepasaban ligeramente el permitido por Ryanair… pero nada que no salve un poco de picardía jeje, las escondemos un poquillo, las pesamos de espaldas, y… PRIMERA PRUEBA SUPERADA!! (una menos de las 7 que teníamos que pasar xD). Estamos tan contentos que decidimos bautizar a nuestras mochilas gemelas, pero como la mía es la mayor (porque la compré antes vaya! xD), a la mía la llamamos Leonor, y a la de mi amigo Sofía xD En la cola de facturación ya tuvimos que soportar las primeras risas de la peña diciendo que dónde pollas irían 2 con las mismas mochilas y la misma cara de sueño xD
Tras esto pasamos el control sin problemas y nos disponemos a desayunar, cuando mi amigo se da cuenta de que ha perdido el embutido… estupendo!! Así que vuelta a hablar con los polis, que amablemente nos lo devuelven, y es que en Sevilla se ve que no alimentan a las fuerzas de seguridad y tienen que quedarse con el chopped de unos pobres mochileros con pinta de gays xD
Sin más contratiempos cogemos el vuelo y llegamos a Milán 15 minutos antes de la hora prevista, algo que se convertiría en habitual durante el resto del viaje (VIVA RYANAIR!!). Durante el vuelo nos entretenemos intentado descifrar los sitios por los que pasamos, en vez de dormir, que es lo que haría la gente sensata xD Por ejemplo, a ver si alguién sabe qué es esto:
Quién lo acierte se lleva un gallifante

Una vez en el aeropuerto cogemos el primer autobús que pillamos, sin pararnos a ver si había otro más barato, error de novatos, pero era la primera vez y estábamos nerviosillos… El autobús nos deja en la estación central de Milán, que estaba relativamente cerca del albergue/hotel en el que nos íbamos a alojar, así que tras un rápido vistazo al mapa que nos habían dado al coger el bus nos dirigimos al hotel, no sin antes contemplar a un maravilloso palomo cojo que estaba a nuestro lado y al que no pudimos evitar la típica foto chorra xD
Pobre palomo...

El albergue (Hotel Arno) tiene mejor pinta de la que nos esperábamos, aunque tiene el ascensor más pequeño que veré en toda mi vida, y el tío que lo regenta era un personaje de puta madre.
Aunque lo ponga en el cartel, ahí no entran 3 ni de coña xD por cierto, yo soy el de atrás jeje

Vamos a nuestra habitación, para comprobar que también estaba muy bien. El baño también de puta madre, aunque ahora visto en frío, es raro que no estuviese ocupado por el chino cabrón, personajillo que más tarde presentaré. Nos cambiamos y ale, a conocer Milán!
Nos acercamos al supermercado más cercano a comprar la comida de hoy (pan, un pack de 2 yogurt y una botella de agua, ya que el embutido lo traíamos de casa). Después de esto nos dirigimos al centro buscando un sitio donde poder comer tranquilos, y de camino pasamos por los Giardini Pubblici, donde hacemos un alto para jalar. Tras darle las sobras a las palomas y comprobar que había más mendigos que bancos nos piramos.
Ya de camino al Duomo nos empezamos a desilusionar con la ciudad, nada más que edificios feos y viejos, que hacen contraste con la cantidad de Ferraris que pululan por allí. Menudo cambio supone llegar a la plaza del Duomo y contemplar semejante maravilla arquitectónica, lástima que la pillásemos en obras. Por cierto, que me parece patético que pongan publicidad en la fachada, ¿qué va a ser lo próximo? Intentamos subir a la Madonnina pero es muy caro y desistimos.
Fachada del Duomo

Lateral del Duomo, IMPRESIONANTE

Tras esto vemos un H&M y comienza nuestra desesperada “búsqueda del jersey azul y rayas rojas”, que duraría todo el viaje, recorriendo los H&M de media Europa xD Por casualidades de la vida nos pasa una de las grandes anécdotas del viaje. Saliendo del H&M vemos un remolino de gente en una tienda cercana, así que nos da por acercarnos y vemos que hay unas modelos posando en ropa interior en un escaparate. Como vimos que todo el mundo empezaba a echar fotos no íbamos a ser nosotros menos (que íbamos a estar 2 semanas sin ver a nuestras chicas y un poquito de alegría visual no venía mal xD) empezamos a echarles fotillos, hasta que la más guapa de las modelos empezó a mirar a nuestra cámara, como posando para nosotros… en ese momento me entró tal escalofrío por el cuerpo que dejamos de echar fotos y fuimos a una fuente cercana a echarnos agua en la nuca (bueeeeno, lo de la fuente es mentira, pero lo hubiésemos necesitado xDD). He aquí la prueba del delito:
Arf arf

Tras este agradable incidente nos acercamos a las galerías Vittorio Emanuele II, dónde le compré a mi madre un bolso en Prada que me costó 1879 euros, pero que lamentablemente no pude subir al avión porque sobrepasaba las medidas permitidas por Ryanair, lo siento mamá…)
Galerias Vittorio Emanuele II

Tras pasar por el Teatro La Scalla y llevarnos una gran decepción nos acercamos al castillo Sforzesco, que de castillo no tiene nada, es más bien una fortaleza, y nada del otro mundo, dicho sea de paso. Si queréis ver castillos bonitos haced la ruta de los castillos de Jaén xD Tras soltar un fatídico “parece que no llueve” empieza a llover de lo lindo, así que vemos como podemos el Parco Sempione (los jardines de la fortaleza, dicho de otra forma) y nos dirigimos a Santa María della Grazie, donde pretendíamos ver “La última cena” de Da Vinci, cosa que no pudimos hacer pues había que pedir cita precia. Hundiéndonos es nuestra miseria cogemos un metro que nos deja en el albergue. A ver si con el euro invertido en el metro el hijoputa del alcalde señaliza los trasbordos, cojones!
Il Duomo de noche

y al albergue a descansar, tras volver acojonados por la fauna que puebla Milán… Ya tocaba descansar, que el día había sido muy largo…
Por lo general Milán fue una decepción, el Duomo es una maravilla pero es lo único que tiene Milán, es una ciudad fea, gris e industrial, pero que hay que visitar por lo menos una vez en la vida, aunque sea para ver ese pedazo de catedral
Gasto diario:
Cercanías Virgel del Rocío - San Bernardo: 1.15 €
Vuelo Sevilla - Milán: 20'43 €
Batido de chocolate en el aeropuerto: 1.65 €
Autobús al aeropuerto: 2 €
Autobús a Milán: 7.90 €
Comida de supermercado: 3'58 €
Billete de metro: 1 €
Postales: 0'60 €
Cena: 8'90 €
Una noche en el albergue (habitación doble): 30 €
Gasto total: 69.31 €
Gasto acumulado: 69.31 €
Este tema ha sido editado por MaxDD: 12 noviembre 2007 - 11:09
Identificarse
Registrarse
Ayuda


































Últimos temas publicados