En realidad, todo empezó gracias al SPAM.
(En ocasiones, el correo basura puede darte gratas sorpresas. En otras, tremendos disgustos, como a un ciudadano de Sant Cugat a quien un envío de Viagra en mal estado le provocó un prolongado episodio de priapismo, estudiado en todas las universidades de Medicina y Derecho Penal de Nueva Caledonia).
Madrid. Agosto de 2006. El calor derrite el asfalto (a quien suelte esta frase por 10.000.000ª vez entra a un sorteo de 1 diccionario de la RAE, y creo que tengo opciones) y el Foro anda calmo. Un correo de SPAMair llega a mi buzón, ofertando billetes a Baleares a 30 euros, todo incluido (pregunto si también los caramelitos anti-presión para el aterrizaje, y me responden que sí). De inmediato, llamo a mi amigo Edu y acordamos volar en marzo a Menorca.
Madrid. Septiembre de 2006. El calor derrite el asfalto (siento el diccionario casi mío). España gana el Mundial de Baloncesto y me tiro con los amigos a la piscina. Edu me dice que, por error, ha reservado unos billetes para Argentina en las mismas fechas*. Me toca ir solo a Menorca. No me agrada viajar solo. Así que sólo me queda darle el coñazo a Sara. No sé qué me dará Sara a mí, si es que me da algo.
Madrid-Menorca. Marzo de 2007. Un amigo me regala el diccionario y no necesito mentir. El barril de Brent ha bajado, el Euríbor ha subido y lo único que se mantiene es el volumen de los gemidos de mi vecina, que tiene un amigo de Sant Cugat. Y yo llego a Menorca, donde me espera Sara, the forerian formerly known as SMR.
* por el efecto mariposa, esta acción revertirá en un aumento del consumo de calorías del Foro en fechas venideras.
Maó, Mahó. Mahón
Mi avión llega a Mahón a las 14:50, tas un vuelo precioso y que resulta un éxito para mi economía, ya que cojo no ya uno, sino dos caramelitos. Creo que es una señal y que va a ser un gran finde. A la salida me espera Sara, pequeña y sonriente. Si fuera de peluche, sería achuchable. Si fuera de gominola, masticable. Como es de carne y hueso, me conformo con darle el primero de los abrazos y el coñazo lo dejo para luego.
Con su Renault Clío verde matrícula de Madrid vamos a la capital y comemos un excelente pollo al curry en, oh cielos, el Café del Foro. Si me hubiera llevado mi diccionario de la RAE, habría consultado las palabras azar, destino y lavativa. Allí hablamos de todo, en especial de los planes para el finde, planos en mano. También de vosotros y de vuestras sucias y tristes vidas. 15ºC y viento moderado de componente Sureste.
Después de despellejar al pollo y comernos al Foro, o como fuere, Sara conduce hasta Ciudadela, el otro extremo de la isla, el más cercano a la Península. Allí paseamos por una señorial ciudad, de apariencia solitaria, en la cual resuena el eco de nuestros pasos sobre el adoquinado (esta frase también va a un concurso de tópicos, pero es mucho más interesante y no debo publicitarlo). Ciudadela me recuerda a lugares como Oviedo o San Sebastián, no tanto por su arquitectura como por su porte aristocrático y su aseado apecto. Pronto llegamos a la ría, artificial, y damos un largo paseo al atardecer, donde nos ponemos al día de nuestras limpias y alegres vidas.
(Continuará. Esto es sólo el principio de una buena...)
















