DÍA 4 - Sábado, 11 de agosto de 2007
"Flamingo's Cup"Son las 8:00 AM y el día se levanta soleado y caluroso sobre la cara de las "casas colgantes" de
Veliko Tarnovo. Con la idea de aprovechar el día al máximo nos vamos en busca de algun pastelito para desayunar en la cafetería-pastelería Stratilat, pero podríamos decir que lo que fuimos pidiendo no tenía mucho que ver con lo que nos acabaron trayendo. El abuelo Manolo se pidió "crepe with cheese and ham", y nos dimos cuenta que una de dos: o su pronuncación en inglés necesita mejorar, o bien la camarera entendió "jam" en vez de "ham"... ¡la cara que puso al ver delante de sus morros esa crepe de queso y mermelada de fresa! Pero consciente de que la vida es dura se la comió sin problema alguno. Seguimos por los cafés... a Hipólito y a Manolo se les ocurre pedir "café machiatto" (alias "cortado"), pero no sabían que la concepción de machiatto de este local es como medio litro de café (poco) con leche (mucha) en vaso enorme con cañita (brava... perdón por el chste malo). ¡Pero no, no fueron ellos los máximos perjudicados por cuán demencial café! Fue Matias quien, en un acto de canchondeo general de "dame un traguito" pegó un sorbo a la caña y se achicharró la lengua. Diagnóstico: Pérdida de lengua para los siguientes dos o tres días. Y de este modo, con el "jiji" y el "jaja" se nos hizo media mañana. Y es que hay dias en los que no sé para qué madrugamos...

Casas colgantes de Veliko Tarnovo

Lonely Planet & "Machiatti Criminale" de Veliko Tarnovo

Calles de Veliko Tarnovo
Paseando por las serpenteantes calles de Veliko Tarnovo nos dirigimos hacia la fortaleza de
Tsarevets, un recinto amurallado de la época de los tracios que por la noche iluminan en un espectáculo de luz y sonido. Ya que por culpa del puerto de montaña y la persecución de camiones cisterna del día anterior no pudimos llegar a tiempo para verlo, nos tendremos que conformar con ver el siguiente video de YouTube.
[youtube]LHEY_t7R6_Y[/youtube]
Vídeo - Espectáculo de
Tsarevets
Fortaleza de
Tsarevets, de lejos

Fortaleza de
Tsarevets, en Veliko Tarnovo
Pagamos las entradas (2 leva para estudiantes o "carnet<26") y después de pasar la segunda puerta de la muralla nos encontramos con la escena friki de gente haciéndose fotos vestidos de caballeros o reyes medievales... curiosamente los que habían picado hablaban una lengua co-oficial que todos conocíamos... ¡eran españoles, como no! Cómo nos hemos de ver... Subimos con un calor "que te-torras" a la iglesia que hay en la cima de la colina y allí pudimos contemplar las que probablemente sean las pinturas al fresco más feas que hayamos visto en nuestras vidas. Y es que nunca entenderé por qué pintar una iglesia en el s.XX era sinónimo de tener que plasmar cosas horripilantes como si fuesen obras de arte.

Horror... (Fuente:
http://www.veliko-tarnovo.net/)

Más sufrimiento... (Fuente:
http://www.veliko-tarnovo.net/)
De todas formas
Tsarevets y Veliko Tarnovo valen la pena, pero mejor evitando las horas de más sol.

Camino de vuelta a la ciudad
Después de dar un paseo por la fortaleza volvemos al hotel a recoger las mochilas y así emprender nuestro camino a
Arbanassi, a 4km de Veliko Tarnovo. Allá pudimos visitar, entre otras, las iglesias de la Natividad y la de San Miguel (con el calor que hacía más bien pensábamos en bebernos otro tipo de "San Miguel"... aunque seamos más de "Estrella"). Son iglesias pequeñas pero completamente pintadas con cientos de escenas en su interior, muchas de ellas de muerte de mártires (las iglesias búlgaras están de pinturas de cabezas cortadas, piernas, hogueras, cruces, flechas, etc.). Nada que ver con la iglesia de
Tsarevets. Dentro de la de la Natividad nos acoplamos a un grupo con guía que hablaba castellano y, al final de la explicación, va una mujer del grupo y nos pregunta de dónde eramos. Le respondemos "de Barcelona", y nos contesta con cara entre cansancio y asco diciendo "catalanes, pffff, os encontramos en todos sitios". ¡Qué rabia, pues se puede quedar tranquila en su casa que no la iremos a visitar! Una amiga más a nuestra lista...

Acceso a la Iglesia de la Natividad, Arbanassi

Interior de la capilla, Iglesia de la Natividad de Arbanassi (Fuente:
http://bghotelite.com/arbanasi-arbanassi-village-eng)
Después de comer nuestras ensaladas Shopska y respectivas carnes en un restaurante con un jardincito bastante mono, volvimos al coche para dirigirnos a
Troyan. Esta vez tardamos poco más de lo previsto, un par de horas, pero volvimos a temer lo peor cuando nos encontramos con nuestro conocido Sr."Camión Titan", sí si, el de los adelantamientos en contínua del día anterior en el puerto de montaña... por suerte aquí la carretera era algo más buena y lo pudimos perder de vista fácilmente.
Nos dirigimos a la oficina de turismo del pueblo de Troyan y solicitamos información sobre los hoteles que aparecen en la Lonely Planet Bulgaria (ed.inglesa). El chico nos suelta que ya está harto de esa porquería de guía, ya que todo el mundo pregunta por hoteles que llevan más de cinco años cerrados. Nos recomienda buscar por pueblos más cercanos al Monasterio de Troyan. En Oreshak nos antiende un hombre que nos comenta riendo que no hay alojamiento en unos 50km a la redonda, a no ser que preguntásemos en el monasterio, donde supuestamente la gente es "muy rara". Pero al hombre se le veían claramente las intenciones: lo que pretendía es que fuesemos a alojarnos a Lovech, a unos 60km, y venirse con nosotros para ver el partido que allá jugaba esa noche el CSK Sofía. Vista la situación optamos por preguntar en el monasterio. Allí nos ofrecen una habitación de cuatro camas por 12 leva/pers. (unos 6 euros)... eso sí, no nos podemos duchar. Por el precio y por la excepcionalidad del lugar aceptamos: el lugar era preciose y, además, teníamos la puerta de acceso al monasterio abierta toda la noche. ¡Comenzaba la vida monástica!
Nos instalamos y dimos una vuelta por el recinto del
Monasterio de Troyan, tercero en importancia en Bulgaria, con la oportunidad de poder escuchar un trozo de celebración ortodoxa. Una de las canciones tenía una letra bastante repetitiva: según Matías decían "Garota de Ipanemaaaa..." aunque yo creo que decían "Basta de Pamelaaaa...".
Un rato más tarde, y como al día siguiente teníamos previsto hacer muchos kilómetros, decidimos ir a comprar desayuno a Oreshak antes de que cerrasen las tiendas. El lugar en cuestión no tenía más que una plaza bastante triste con una especie de centro cultural o casa del pueblo seguramente de la era comunista en un estado bastante decadente. Al lado, un pub con el nombre "Flamingo"... donde enseguida empezaron las coñas con lo que pasaría allí dentro si fuesemos por la noche.
Entramos a un pequeño colmado de pueblo y, después de comprar con señas una especie de galletas parecidas a
panellets y un par de botellas de agua, fuimos a cenar en una Metaxa enfrente del monasterio. Allá mareamos a la única pobre chica que hablaba inglés intentando pedir algo para cenar, ya que la carta estaba escrita en perfecto búlgaro-ciríclico. Hay que remarcar lo que sudó la chica con nuestras impertinencias para acabar pidiendo un par de ensaladas y carne variada... pero es que ya empezábamos a estar cansados del mismo menú. A destacar el yogur buenísimo del postre y los "lindos gatitos" que acabaron con los últimos restos de miel.
Llegó la cita esperada del día. Señoras y señores, conectamos con el futbolín del recinto ferial de Oreshak: Sí sí, después de cenar nos dirigimos a un recinto ferial a pocos metros del monasterio. Un lugar bastante apagado... sillas y mesas para 800 o 1.000 personas, pero en total no habría ni veinte. Nos sumamos a la "fiesta" tomando unas cervezas Zagorka en los futbolines de una de las carpas feriales. El torneo estuvo muy igualado, y no tardamos en sacar la rabia perdedora de Matías e Hipólito... Estuvo muy bien: ya que no fuimos al Pub Flamingo, pudimos disputar la "Flamingo's Cup".
Después del curioso fin de noche volvimos al monasterio por un oscuro camino que seguía el muro de un cementerio y unas carpas feriales vacías (por nuestras cabezas no tardó en sonar la canción "cruz de navajaaaasss...). Una vez a salvo estuvimos un rato haciendo fotos nocturnas (escondidos porque estaba prohibido fotografiar, pero esto es secreto entre tú y yo...) y nos fuimos a dormir...
Fotos de Oreshak
Concurridas calles de Oreshak. Precioso... Hay tanta gente y tan poco espacio para aparcar que sólo es posible hacerlo sobre la acera…

Plaza de Oreshak.
Fotos del Monasterio de Troyan
Basílica del Monasterio de Troyan (Foto: Hipólito Moyano)

Frescos de la Basílica del Monasterio de Troyan (Foto: Hipólito Moyano)

Pasillos del monasterio, “modo nocturno”